Para conocer sobre nuestro templo católico y comprender el significado de sus partes, conviene familiarizarnos con su origen en el Antiguo Testamento.

El tabernáculo


Esta palabra proviene del latín taberna, “barracón de madera”. Bíblicamente, tabernáculo equivale a “tienda”, término aplicado al santuario portátil que acompañó al pueblo judío en su peregrinación por el desierto y que albergaba el arca de la alianza. Cada aspecto del tabernáculo fue ordenado por Dios a Moises, de acuerdo con Éxodo 25. De ahí la importancia de conocer los elementos que lo componían, ya que no fue por inspiración humana, sino por mandato divino que se establecieron las áreas, sus dimensiones, sus elementos y materiales. Todas las versiones posteriores de lugar de culto a Dios, se basan en estas instrucciones.

Sobre el tabernáculo los israelitas vieron una nube, que indicaba la presencia de Dios. Con el tiempo, el tabernáculo se convirtió en el templo. En Éxodo 33, 7-11, encontramos una de muchas citas bíblicas que mencionan al tabernáculo como lugar de encuentro con Dios.

La tienda del encuentro con Dios
7 Moisés tomó la tienda de campaña y la puso a cierta distancia fuera del campamento, y la llamó tienda del encuentro con Dios. Cuando alguien quería consultar al Señor, iba a la tienda, la cual estaba fuera del campamento. 8 Y cuando Moisés iba a la tienda, toda la gente se levantaba y permanecía de pie a la entrada de su propia tienda de campaña, siguiendo a Moisés con la mirada hasta que éste entraba en la tienda. 9 En cuanto Moisés entraba en ella, la columna de nube bajaba y se detenía a la entrada de la tienda, mientras el Señor hablaba a Moisés. 10 Y cuando la gente veía que la columna de nube se detenía a la entrada de la tienda, cada uno se arrodillaba a la entrada de su propia tienda en actitud de adoración. 11 Dios hablaba con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo, y después Moisés regresaba al campamento. Pero su ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, nunca se apartaba del interior de la tienda.

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En el siguiente video, se muestran las partes del Tabernáculo y su relación con la celebración Eucarística y el templo católico

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El templo de salomón (1er templo)

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Según 2 Sam 24,18 -25 el rey David compró al Jebuseo llamado Arauna, un terreno para construir un altar. En este lugar consagrado fue donde su hijo Salomón edificó el templo en el año 957 a.C. El sitio preciso se ha identificado con la extensa explanada que está al nordeste de Jerusalén y que se conoce como Haram esh-Sharif o ≪noble santuario≫, y donde hoy se alza la mezquita de Omar o ≪Cúpula de la Roca≫, uno de los más importantes centros de veneración musulmana.
El templo se dividía en tres secciones que estaban revestidas interiormente de madera de cedro con excepción del piso, que era de madera de ciprés. Las paredes interiores estaban colmadas de tallados de querubines, flores, palmas y otros motivos decorativos.
  • El vestíbulo: para llegar al templo había que pasar por un extenso patio exterior donde se alzaba el altar de los holocaustos, en forma de torre de tres pisos. En el mismo patio se encontraba el “mar de bronce”, enorme vasija de 787 hectolitros de capacidad que descansaba sobre los lomos de doce bueyes de bronce (2 Cr 4, 2-5). A cada lado de la entrada al vestíbulo se alzaban sendas columnas de bronce de 10 m de altura y 2 m de diámetro, cada una con un capitel adornado de lirios y granadas.
  • En el lugar santo se encontraba el altar del incienso, hecho de oro; la mesa de los panes de la proposición, hecha de cedro, y diez candelabros de oro.
  • En el lugar santísimo, envuelta en misteriosa penumbra, estaba el arca del pacto que los israelitas llevaron consigo a lo largo del peregrinaje a la tierra prometida. A cada extremo del arca habían sendos querubines recubiertos de oro, de unos 5 m de altura. Tenían forma de leones alados con cabeza humana (1 R 6, 23-28).

En el año 587 a.C., con ocasión de la segunda deportación a Babilonia, los ejércitos babilónicos, al mando del mismo emperador Nabucodonosor, destruyeron y arrasaron el templo de Salomón.

El templo de Jerusalén (2do templo)

Templo de Zorobabel
Cuando los cautivos regresaron de Babilonia, construyeron, tras muchas dificultades y demoras, construyeron un nuevo templo que quedo terminado en el año 516 a.C. La empresa la dirigió Zorobabel, príncipe de la casa real de David, a quien las autoridades persas encomendaron la tarea. La distribución de este segundo templo era fundamentalmente la misma que la del templo de Salomón, con el vestíbulo, el lugar santo y el lugar Santísimo, pero no había comparación posible en cuanto a lujo y calidad arquitectónica. Este templo fue el que el rey seléucida Antíoco IV Epifanes saqueó y profanó con la “abominación desoladora”, una estatua de Zeus ante la cual ordenó ofrecer sacrificios de cerdos (Dn 8, 12-14; 9, 27; 10,31). Fue este también el que los príncipes Macabeos reconquistaron de sus opresores sirios y lo consagraron nuevamente al culto del Dios de Israel.

El Templo de Herodes
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Según la tradición judía transmitida por el historiador Flavio Josefo, no había distinción entre el templo de Zorobabel y el de Herodes, llamándose ambos “el segundo templo”. La obra de Herodes el Grande consistió en un enriquecimiento y embellecimiento del templo, a partir del año 19 a.C., respetando la estructura básica de Salomón, pero mucho más grande, pues las explanadas en torno al templo se extendieron de manera que las terrazas del templo incluían tres atrios:
  • El primero, accesible a todos, se llamaba “atrio de los gentiles” y quedaba separado del atrio anterior por un borde de piedra en el que aparecían inscripciones en griego y latín que anunciaban la pena de muerte para el gentil incircunciso que se atreviese a traspasar este límite. Al este y al sur el atrio de los gentiles contaba con hermosos pórticos que se llamaban “Pórtico de Salomón” y “Pórtico Real” (Jn 10, 23; Hch 3,11).
  • El atrio interior estaba reservado para los judíos y se dividía en dos partes, el “atrio de las mujeres” y el “atrio de los israelitas”.
  • Mas adentro quedaba el “atrio de los sacerdotes” con el altar de los holocaustos.

Por fin, en la parte más recóndita de esta inmensa estructura, estaba el templo con las tres partes tradicionales del vestíbulo, el lugar santo y el lugar santísimo. En el año 70 d.C., los ejércitos de Roma, al mando de Tito, despojaron y destruyeron este templo.

El templo Católico

Es el lugar de reunión para celebrar la liturgia. Ahora, conozcamos las partes de nuestro templo



































Fuentes:

Floristán, Casiano. Diccionario abreviado de liturgia (2a. ed.)., , España: Editorial Verbo Divino, 2007. p 296.http://site.ebrary.com/lib/bibliouniminutosp/Doc?id=10405992&ppg=296Copyright © 2007. Editorial Verbo Divino. All rights reserved.